nishikigoi

Los nishikigoi (carpas, o “koi”, como se les conoce en occidente erróneamente) tienen una particularidad muy curiosa: el tamaño adulto del pez está en relación directa con su entorno.

Si metemos un nishikigoi en una pecera no crecerá más de 5 cms.  Si por el contrario, lo introducimos en un pequeño estanque podría llegar hasta los 25. En un estanque grande llegaría hasta los 50 cms. y si tiene la fortuna de estar en un lago enorme, puede llegar hasta el metro de longitud o incluso más.

Saqué esta foto cerca de Tokyo hace un tiempo. Es un tipo de nishikigoi, concretamente un kohaku. Recuerdo un pensamiento mientras lo observaba.

nishikigoi kohaku

Un nishikigoi es muy parecido a un humano: al nacer no puede elegir el tamaño, ni el tipo, ni la flora o fauna del estanque en el que vivirá el resto de su vida. No tendrá conciencia al morir de si su tamaño fue grande o pequeño, ni si la flora y fauna que compartió pudo ser otra. Habrá vivido “feliz” consigo mismo y con el lugar que le fue asignado por el azar y los avatares.

Sin embargo un humano tiene la suerte o desgracia de tener conciencia y ahí difiere del nishikigoi. Si es consciente de las limitaciones del estanque que le ha tocado, tiene la facultad de intentar buscar uno más grande en el que poder crecer. También y eso es lo mejor de todo, puede con sus actos contribuir a hacer el estanque de los demás mucho más grande para que puedan crecer el máximo posible.

Cabe preguntarse porqué no somos conscientes tan a menudo de estas cosas y dónde estaríamos si unos cuantos humanos anónimos hubieran caído en el estanque adecuado.

 

7 thoughts on “nishikigoi

  1. Muy interesante tu reflexión.

    Me gusta ese concepto de caer aquí o allá porque eso es ciertamente lo que ocurre. La aleatoriedad está muy infravalorada.

    Respecto a lo que dices ¿En realidad crees que somos los humanos mucho más conscientes que los nishikigoi sobre nuestro mundo y sobre lo que representamos en él? Creo que muchísimo menos de lo que creemos e infinitamente menos de lo que deberíamos. Tanto es así, que creo que existe mucha más diferencia entre los humanos y los nishikigoi en términos de sobervia que en términos de consciencia. Si no no se explicaría tanta barbarie.

    Por cierto, el artículo tiene muchísimo que ver con el concepto que dio vida a stanque :-)

  2. preciosa reflexión, es casi una pequeña poesía

    me pregunto qué le pasaría a un pequeño nishikigoi de 5cm que haya vivido su crecimiento en una pecera si se le soltase en un lago ¿crecería para ajustarse a su nuevo entorno? ¿moriría? ¿echaría de menos su pecera?

    los humanos nos deprimimos o morimos si nos reducen el espacio, seguro que en eso somos iguales que los peces, pero cuando nos dan más espacio rápidamente nos adaptamos a lo bueno y mejor

  3. IMPRESIONANTE,mi nombre es dakar. ME ALEGRA HABER ENCONTRADO ESTE ESPACIO , TENGO ALGUNOS NISHIKIGOI,AQUI EN PERU NO ENCONTRAMOS MUCHOS TALVES NO SEAN DE MUY BUENA LINEA O CALIDAD los q tengo. PERO LES E DADO EL LUGAR Q SE MERECEN ALGO GRANDE Y BONITO, TAL Y COMO ME LO DARIA A MI MISMO

  4. la verdad los seres humanos somos mas complicados q los peces pues ellos se adaptan y aceptan las condiciones en donde les toca vivir y muchas veces nosotros vivimos en condiciones q no nos gustan y no hacemos nada ni para adaptarnos ni tampoco para cambiarla

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *